El III Congreso de Comunicación, Viajes y Aventura ha tenido lugar el viernes 28 de noviembre de 2014. Este evento está organizado por el Gabinete de Educación de la Universitat Autònoma de Barcelona, en colaboración con los coordinadores del máster de periodismo de viajes de la misma universidad.
La jornada tiene como objetivo viajar por todo el mundo gracias a los invitados, que son viajeros y comunicadores. En este caso, no viajar físicamente, sino viajes de conocimiento, ya que engrandecen el mundo y a nosotros mismos a través del movimiento corporal y la imaginación, tal como ha apuntado el decano de la Facultad de Ciencias de la Comunicación Josep Maria Català. Además, algunos ponentes también han presentado proyectos solidarios para conocer que significa el viaje de cooperación.
Por otro lado, el profesor de la facultad y coordinador del máster de periodismo de viajes Santiago Tejedor ha introducido al público explicando que son viajes que educan y cuentan historias. Concretamente y en relación a la profesión, los periodistas deben viajar para aprender, hay que enseñar a viajar, aprender a viajar. Sin embargo, el viajero también debe saber convivir con su soledad. Tal como ha apuntado Tejedor, “El periodista de viajes también tiene que ir a lugares que no son apetecibles, son peligrosos y con muchas desgracias. No os creáis nada y si podéis viajad mucho”. Para acabar con la presentación del acto, el director del Departamento de Periodismo y Ciencias de la Comunicación y director del grupo organizador Gabinete de Comunicación y Educación José Manuel Pérez Tornero ha señalado que tenemos que hacer algo en el mundo y nuestra misión es intentar cambiarlo. Así pues, dentro de esta misión, el viaje como modelo de vida es la clave. Cree que a todos los periodistas les gusta viajar y que la apuesta por el viaje forma parte del trabajo de periodista. Finalmente, ha apuntado que el viaje tiene tres R: nos aboca a la Relatividad de lo nuestro, nos lleva a una Relación con el otro y nos lleva al Relato.
Los alumnos de la Facultad y el público ya estan listos para dar comienzo al congreso. Foto: Guillem Resina
En la ponencia se ha hecho referencia al proyecto Tahina-Can, una expedición anual que lleva 10 años en marcha. El principal objetivo es, tal como dicen en su página web, ir para “ver”, “oir” y “preguntar”, para luego contar el viaje con sonidos, imágenes y palabras. De hecho, los profesores anteriormente citados han apuntado que muchos de los que han participado en el proyecto están viajando en el mundo haciendo cosas muy interesantes.
Por otro lado, también se ha añadido la idea de las aulas viajeras como propuesta futura para la universidad. Esto significa compartir las 24 horas de tu vida con otra persona haciendo periodismo en otro sitio, ya que si no compartes muchas horas con alguien no eres amigo; si no vives la intensidad del trabajo real, no sabes que es hacer periodismo; y toda esa concentración de situar el esfuerzo en la tarea y no en la teoría, enseña mucho más en menos tiempo.
Podemos obtener más información del proyecto Tahina-Can en la página webwww.tahina-can.org.
El protagonista de esta parte del Congreso es Lluís Pont. Su historia empezó en el año 1984 cuando tuvo la oportunidad de viajar con su hermano 10.000 km en África. Después de este viaje se le quedó dentro el deseo de poder cruzar el continente de norte a sur. Por este motivo, propuso a su hijo sumergirse en esta aventura, de la cual sabían el día de ida pero no el de regreso. La única condición que le puso su hijo de 26 años es crear un proyecto para evitar estar peleándose todo el día por una convivencia tan intensa. De esta forma, nació el proyecto The Polaroed Project para repartir alegría, risas y fotografías por toda África, aunque el principal objetivo era Sudáfrica. Durante todo el viaje fueron colgando fotografías y videos en la página web del proyecto.
Sobre el viaje, Pont ha explicado que las temperaturas en África son muy altas, por lo que las fotos se revelan muy rápido y permite verlas al momento. Al principio la gente no se solía reconocer en las fotografías porque la mayoría de personas nunca habían visto una cámara. Por eso, la primera sensación que tenían era de rechazo y después reírse de sí mismos. Además, ha comentado que en cuanto empezaron a tener contacto con los africanos, tanto él como su hijo se contaminaron de muchas cosas. Considera que África es más que un continente, es una escuela porque su gente es especial y el entorno es único.
Para intentar transmitir lo que el sintió en esta aventura a los oyentes, ha explicado dos anécdotas acompañadas de fotografías y vídeos. La primera es que consiguieron reunir a un millón de personas para bailar juntos la canción Waka Waka de la artista Shakira. La segunda anécdota es que al pasar por un pueblo en la montaña de Senegal, se dieron cuenta que la población tenía mucha dificultad para conseguir el agua, motivo por el cual propusieron construir un pozo de agua para ayudarles. El jefe del poblado les explicó que le parecía muy buena idea porque las mujeres, que son las que van a buscar el agua, tienen que caminar 10 km en cada trayecto, pero a la vez es su único tiempo libre para juntarse con otras mujeres. Por eso, finalmente decidieron construir el pozo a 5km, de tal forma que estaba más cerca que el anterior pero las mujeres seguirían teniendo su tiempo libre.
Finalmente, a lo largo de toda su ponencia ha dicho que viajar te permite tener muchas experiencias, conocer cosas y darte cuenta que eres insignificante en la vida. De hecho, él mismo dice que por todas las anécdotas anteriores en África se siente grande pero en España se siente muy pequeño. Por otro lado, también ha señalado que cuando uno le pone voluntad y ganas a las cosas, los resultados llegan solos, y también el dinero.
Con una visión totalmente diferente, Issiai Aarab ha explicado que su vida empezó como nómada y que incluso llego a la escuela por accidente. Él considera que la idea del viaje no es la vida y el viaje, sino que la vida es el viaje. Además, después de explicar la historia de su país, ha señalado que el trabajo que Lluís Pont está haciendo es admirable y lo mismo que pasó siglos atrás.
La jornada ha continuado con una mesa redonda con tres mujeres viajeras: Rosa Maria Calaf, Pepa Roma y Cristina Morató. Las mujeres han hecho del periodismo, la literatura y los viajes, con su mirada femenina lo han impregnado todo. El objetivo de esta mesa redonda ha sido hablar de sus comienzos en el mundo del periodismo y los viajes para saber cómo ha evolucionado este campo y hacia dónde vamos.
La primera en participar ha sido Rosa Maria Calaf. Esta viajera ha recorrido más de 170 países, tiene una extensa lista de premios, es doctora Honoris Causa de varias universidades españolas y cuenta con una gran experiencia profesional en los medios de comunicación.
Rosa Maria Calaf ha explicado que su afán viajero viene marcado porque su familia siempre ha sido muy viajera, especialmente su abuelo, quien le contaba historias y era su primer contacto con el mundo exterior: “Una vez que atrapas el virus de viajar ya no te deja nunca. Cuando uno empieza a viajar, es de por vida”. De joven se fue sola a estudiar al extranjero para estructurarse la cabeza, estudio Derecho y Periodismo en condiciones muy diferentes a las de ahora ya que no existía la tecnología entendida como hoy en día. Referente a este tema, cree que la tecnología facilita el trabajo del periodismo pero también lo complica por el abuso de la inmediatez, dela prisa, de querer ser el primero en dar una información aunque sea para no contar nada. Por eso, se está modificando el periodismo y la forma de contar las noticias al mundo.
El viaje tiene el componente de entrar en lo diferente, adentrarte en lo que es absolutamente ajeno, porque de lo que es igual no se aprende nada; acercarse a lo diferente es la única manera de saberlo, porque si no te acercas, no lo comprendes. Ese gran desconocimiento del otro es lo que cree que tenemos que arreglar con el periodismo de viajes, conseguir que la gente se haga preguntas, que no crea que las cosas son como les dicen que son y no hay otra forma ni otras opciones. Eso solo se puede ejercer si previamente estamos convencidos del valor del acercamiento y de la necesidad de explicarlo. El viaje nos transforma como personas y transforma a quien se lo explicamos. Somos ojos y oídos de las personas, la voz de los que les suceden cosas y no pueden contarlas.
Otro gran problema que apunta Rosa Maria Calaf es que actualmente hay tendencia a contar lo peor del mundo porque se cree que es más noticioso o espectacular, pero en el mundo hay muchas cosas fantásticas de las que nunca se habla.
Calaf ha explicado algunos de los viajes más sonados y significativos que ha hecho a lo largo de su vida, como irse en autostop a Suecia con 17 años o ir en coche hasta Ciudad del Cabo. En relación a todos estos viajes, ha dicho que tiene envidia de sí misma porque son irrepetibles por dos motivos: la transformación del espacio y la evolución de su propia mirada. Finalmente, ha acabado con la frase: “Mi casa no es para vivir, es para volver. Y yo desde luego aún no he vuelto”, dando a entender que lleva el perioRodismo de viajes en la sangre y todavía le queda mucho por hacer.
La segunda mujer viajera en participar ha sido Pepa Roma, centrando su intervención en la relación que existe entre los viajes y ser mujer. La comunicadora empezó a tener pasión por viajar porque las mujeres de su familia siempre tuvieron una gran mitificación con los viajes, especialmente su madre, con quien viajaba desde pequeña. Se fue a estudiar a París y a Londres sin ayuda de nadie. En Londres, dónde vio a una gran cantidad de viajeros en Picadilly Circus, fue donde se le encendió la luz y vio todas las puertas abiertas.
Rosa Maria Calaf, Pepa Roma y Cristina Morató en la mesa redonda sobe Mujeres Viajeras. Foto: Guillem Resina
Pepa Roma cree que por ser mujer ha tenido más facilidades a la hora de viajar, porque otras mujeres te ayudan y te protegen. Además, cree que esta ansia viajera es común a las mujeres desde siempre. El problema es que antes la dependencia económica del marido y la maternidad hacia más difícil vivir estas experiencias.
Finalmente, ha señalado que: “donde hay viajeras, hay escritoras”. En la medida que las mujeres se incorporan a los viajes, aumenta la literatura, porque escriben lo que han vivido y experimentado.
La tercera y última mujer Viajera ha sido Cristina Morató. Su inquietud por el periodismo de viajes empezó en Centroamérica, donde se dio cuenta que no era válida para ser reportera de guerra porque intentaba ayudar a la gente, en vez de hacer su trabajo. Por ese motivo y debido a las imparables ganas de viajar que le entraron, se empezó a dedicar a viajar por el mundo fijándose en las señas de identidad de los indígenas de África y América siguiendo las huellas de los grandes exploradores, captando todas las sensaciones posibles.
Por otro lado, también ha hablado al igual que su anterior compañera de la historia más antigua de las mujeres viajeras. Morató ha recomendado al público ponernos en la piel de las viajeras de la época victoriana, en el S.XIX, cuando las viajeras estaban muy mal vistas entre la población. Por eso, las mujeres que se atrevían a viajar tenían un gran valor, porque se cuestionaba su moralidad y se enfrentaban a su propia familia por su comportamiento considerado como ilícito.
Cristina Morató conoce en profundidad este tema porque al volver de su viaje en Centroamérica se le encargó un ensayo en el cual tenía que reflexionar sobre por qué viajaba y qué veía. En su investigación se dio cuenta que había una lista interminable de mujeres que habían viajado. Por este motivo, escribió el libro “Viajeras intrépidas y aventuraras” como homenaje a estas mujeres. Más tarde publicó “Reinas de África” y “Damas de Oriente”.
Para acabar, ha comentado que lo importante no es ser hombre o mujer, ya que ella llegó a conseguir una exclusiva con el carnet de la revista Hogar y Moda. De lo que se trata es de tener inquietud, rebeldía y curiosidad: “Los viajes alargan la vida. El mejor botox es la curiosidad”, ha dicho textualmente Cristina Morató.
En la última parte de la mañana del III Congreso de Comunicación, Viajes y Aventura han sido protagonistas Jalis de la Serna y Alejandra Andrade, dos comunicadores que han transmitido al público experiencias muy interesantes vividas en los programas de televisión que han trabajado: Callejeros Viajeros, Encarcelados y En tierra hostil. Como resumen a sus vivencias, podemos decir que realmente la realidad supera la ficción.
En cuanto a Callejeros Viajeros, Jalis de la Serna ha explicado que se trataba de ir a lugares interesantes y conocer el sitio en profundidad con un español que estuviese viviendo en ese sitio, para dar una visión cercana al público y que la gente vea cómo reacciona una persona de nuestro país en culturas diferentes.
Jalis de la Serna y Alejandra Andrade explican su nuevo programa. Foto: Guillem Resina
Después, ambos pasaron de una forma muy natural a Encarcelados. Tuvieron que aceptar cambiar de Cuatro (Grupo Mediaset) en Callejeros Viajeros, a La Sexta (Grupo Atresmedia) para hacer Encarcelados, casi sin saber de qué iba el nuevo programa. En este formado pasaron de hacer viajes a conocer la parte más cruel de los viajes que no son turísticos, porque han vivido situaciones muy complicadas. Jalis de la Serna cree que vivimos en un mundo con miles de cosas globalizadas, pero no los derechos humanos, por lo que después de viajar y conocer la situación viendo las cárceles, hay que iniciar un movimiento para que esto cambie. Alejandra, por su parte, ha dicho que han conocido los países a través de las cárceles, una forma muy interesante porque las considera una prolongación de la sociedad. De hecho, a veces no llegaban a ver ni la ciudad en la que estaban. Ambos han descubierto mediante Encarcelados que la mayoría de casos son personas con una mala situación económica que han recurrido al narcotráfico con la promesa que nunca pasaría nada. Para acabar con este programa, han explicado dos ejemplos significativos. El primero es referente a una cárcel de Colombia, un país emergente en América Latina que sin embargo vulnera todos los derechos humanos en sus cárceles. Después de observar y denunciar este hecho, se consiguió que dos personas fuesen repatriadas para cumplir su condena en España. El segundo ejemplo es el caso de Pollito, quien llegó al punto que simplemente para tener una cama o un plato de comida tenía que pedir dinero a su madre para poder pagar a los duros de la cárcel, ya que los funcionarios no tienen ninguna autoridad en este tipo de cárceles.
Finalmente, han presentado su nuevo programa de televisión En tierra hostil, emitido próximamente por el grupo Atresmedia. Además, han enseñado partes de videos inéditos de los 11 países que han visitado y han contestado a una larga tanda de preguntas por parte del público.
Jalis de la Serna ha apuntado que las historias más interesantes del mundo se están produciendo en tierras hostiles, donde ponen en peligro la seguridad del planeta entero, y el trabajo del periodista es mostrar todo eso. Decidieron conocer de cerca los problemas de las zonas calientes que hay que mostrar, intentando siempre que hubiese españoles involucrados porque su percepción acerca al público. Según explica Alejandra, En tierra hostil tiene tres componentes que resumen el formato: ir a lugares conflictivos del mundo, conocer realidades durísimas a través de españoles y un factor de denuncia muy importante. Además, reconoce que es más difícil que Encarcelados porque en éste, una vez conseguían los permisos para entrar a las cárceles, estaba todo concentrado ahí dentro. Sin embargo, en En tierra hostil todo está en la calle.
Para acabar, han aclarado a raíz de una pregunta del público que su último trabajo es de contenido puramente periodístico aunque pueda parecer que se busca la espectacularización. Sin embargo, hay que tener en cuenta que se deben añadir elementos de entretenimiento como música o contar cómo el equipo consigue sus metas, porque es un programa que se emitirá en horario de máxima audiencia.
Jordi Antolín, Agustín Morales y Júlia Granell en la mesa redonda. Foto: Raquel Royo
La veda la abrió Jordi Antolín, técnico de proyectos de Sonrisas de Bombay.
La ONG está centrada en la lucha de los derechos
humanos y contra la pobreza en
las zonas más desfavorecidas de Bombay.
Esta organización actúa en Bombay, ciudad con un 60% de la población
viviendo por debajo de la pobreza. Actualmente, unas 8.000 personas se benefician
de los recursos y ayudas que puede ofrecer Sonrisas de Bombay en los ámbitos de
educación, salud, sensibilización y
desarrollo económico.
Después de Antolín, fue el turno de Agustín Morales de Médicos SinFronteras. Esta organización se mueve por todo el mundo especialmente en los
sitios donde hay un conflicto bélico de por medio. “Des de Médicos Sin
Fronteras es importante ir a los sitios donde podamos salvar más vidas”.
Comparando las corresponsalías de The Guardian, Morales invitó al público a reflexionar
sobre “las partes del mundo donde hay más sufrimiento curiosamente es donde no
hay periodistas que cubran esos conflictos”.
Julia Granell, Técnica de Proyectos Voluntariado y Formación del Servei Civil Internacional de Catalunya, habló de la fundación que representa y de los proyectos que quieren potenciar, sobretodo en voluntariado juvenil. Su ponencia giró en la idea de querer construir una paz mundial a través de la educación, los derechos humanos y el voluntariado internacional.
Maria Dolores Masana, de Reporteros Sin Fronteras, concluyó la conferencia. Masana dio a conocer la ONG que lucha por la defensa de la libertad de prensa e información, y ayuda a los periodistas que están en territorio donde hay un conflicto bélico. 58 periodistas asesinados y 174 encarcelados fueron los datos que utilizó para concienciar a los estudiantes presentes en la Aula Magna. Masana terminó haciendo hincapié en hacer todo lo posible para que no queden en la impunidad todos los crímenes que ha habido y en no olvidar la zona donde ha habido la guerra una vez ha terminado el conflicto.
Alumnos del Master de Periodismo en Viajes exponiendo sus trabajos. Foto: Raquel Royo
Los estudiantes del máster en periodismo de viajes explicaron sus proyectos
a los asistentes en la Aula Magna de la Facultad de Comunicación de la UAB.
Siete proyectos, siete destinos. Lugares como Marruecos, Estambul, Creta,
Croacia, Praga, etc.
Después de la explicación de cada uno de los proyectos, los asistentes han
podido descubrir la gran faena que se esconde detrás de cada uno de ellos. Proyectos que motivaban a ir a esos destinos,
a vivir en primera persona esas vivencias que han sufrido los estudiantes del
máster.
Sería muy difícil entrar a valora cuál de ellos es mejor. Pero estos
proyectos permiten a los viajeros vivir de forma diferente sus aventuras.
Permiten descubrir los rincones más escondidos e inhóspitos de Estambul o de
Malta. O si quieres, puedes ver Praga des de la visión de un vagabundo. O
probar los manjares más exquisitos de Marruecos.
Los tres escritores hablando sobre sus trabajos. Foto: Raquel Royo
‘Lo que enseña la aventura… al escritor de viajes’ fue el título de la
última conferencia de la tercera jornada de Comunicación, Viajes y Aventura.
Los periodistas Jordi Pérez Colomé, Xavier Medina i Jordi Canal Soler dieron a
conocer sus últimos libros sobre viajes.
Pérez Colomé presentó ‘Adiós Gongtan’.
En su intervención dejó grandes lecciones para los asistentes y amantes del
viaje. “El periodista tiene que contar historias, buscar momentos, no solo
describir lo que hay” o “La curiosidad y la observación mantienen viva toda la
magia del viaje”, fueron unas de sus perlas.
En su obra titulada ‘Viaje al blanco’ Canal Soler relató las peripecias que tuvo
que vivir en su viaje al Polo Norte. En ese lugar estuvo nueve días y recorrió
con otros tres compañeros, 100km. El viaje no fue fácil: “tuve que superar mis
propios miedos a base de ilusión y ganas”, dijo Soler.
Medina por su parte, echó mano de su libro Tokaj- Hegyalja para narrar su
experiencia en Hungría, país donde vivió unos años. “El viaje nos enseña a ver
lo que somos nosotros en relación con los demás”, concluyó Medina.
Santiago Tejedor dando por finalizada la Jornada. Foto: Raquel Royo
El codirector del Máster en Periodismo de Viajes de la Universidad Autónoma
de Barcelona, Santiago Tejedor fue el encargado de poner punto y final a la
tercera jornada de Comunicación, Viajes y Aventura. Lo hizo lanzando un mensaje
esperanzador a los futuros periodistas “Vosotros volveréis la credibilidad que
ha perdido el periodismo”.